Externalización de Problemas

Objetivo de la actividad: Ayudar a los jóvenes a crear distancia emocional de sus dificultades separando su identidad del problema. La idea clave es: “Tú no eres el problema; el problema es el problema.” Este cambio ayuda a analizar y enfrentar los desafíos con nuevas estrategias.

Preparación e inicio de la actividad: Explica el concepto de manera sencilla:‘soy un desastre’ o‘no sirvo para esto’y eso nos hace creer que somos el problema. Pero muchas veces solo estamos enfrentando algo difícil. Hoy vamos a probar una forma distinta de ver nuestros problemas: sacarlos de nuestra cabeza y darles un nombre, para entenderlos y manejarlos mejor.”

Pide a los participantes que piensen en un problema actual que estén enfrentando, por ejemplo:

  • “No puedo concentrarme.”
  • “Me cuesta hablar con otros.”
  • “Siempre siento que voy a fracasar.”

Aclara que no tienen que compartirlo en voz alta.

Pueden escribirlo o dibujar una representación.

Implementación: Ahora invítalos a darle al problema un nombre creativo, como si fuera un personaje, un monstruo, una sombra o una figura. Ejemplos:

  • “El Miedo Parlanchín”
  • “La Duda Gritona”
  • “Don/Doña No-Puedes”

Haz preguntas como:

  • Si tu problema fuera un personaje, ¿cómo se llamaría?
  • ¿Qué cosas te dice o qué te hace sentir?
  • ¿Cuándo suele aparecer?

Pueden escribir el nombre en letras grandes en su papel y, si quieren, dibujarlo o representarlo visualmente (el dibujo es opcional).

Anímalos a describir a este “personaje-problema” en su hoja:

  • ¿Qué quiere este problema?
  • ¿Cuándo aparece más?
  • ¿Cómo intenta molestarte o bloquearte?
  • ¿Qué intenta impedir que hagas??
  • ¿Qué le da fuerza?
  • ¿Qué lo debilita?

Esto ayuda a que el problema se sienta menos como parte de ellos y más como algo con lo que pueden interactuar.

Implementación: Buscar estrategias: Una vez que hayan descrito claramente el problema, es momento de pensar en cómo responder. Usa preguntas guía como:

  • ¿Qué puedes hacer cuando este problema aparece?
  • ¿Quién podría ayudarte a enfrentarlo?
  • ¿Qué podrías decirle o hacerle a este personaje para quitarle su poder?
  • ¿Qué estás haciendo ya que lo debilita?

Puesta en común: Puedes compartir en una reflexión grupal o a nivel individual. En una reflexión grupal, invita a quien se sienta cómodo a compartir su “personaje-problema” con el grupo, explicar cómo actúa y qué planea hacer para enfrentarlo. Esto suele crear una fuerte empatía grupal y un sentido de comunidad.

Si haces la reflexión a nivel individual, pide a cada participante que escriba en una esquina de su hoja: “Una cosa que puedo hacer esta semana para quitarle poder a este problema es...” Anímalos a comprometerse a intentar esa acción en los próximos días.

Materiales:

  • Cartulina o hojas grandes de papel
  • Marcadores, crayones o bolígrafos

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