El Elefante en la Sala

Objetivo de la actividad: Crear un espacio seguro donde los participantes puedan expresar de forma anónima preocupaciones, tensiones, malentendidos o temas sensibles que estén afectando al grupo. Esta actividad ayuda a identificar los “elefantes en la sala” para que luego puedan ser abordados de manera respetuosa y constructiva.

Preparación:

  • Pequeños papeles o post-its (al menos uno por participante)
  • Lápices o bolígrafos (uno por participante)
  • Una caja, frasco o recipiente cerrado
  • Un espacio tranquilo y en calma para la discusión grupal

Asegúrate de que todos comprendan que los papeles son anónimos — esto es clave para generar confianza.

Inicio de la actividad: Explica claramente la metáfora al grupo: “A veces hay cosas que todos notan, pero nadie dice en voz alta. Puede ser un conflicto, una sensación incómoda, algo que sigue ocurriendo, o simplemente una preocupación. A esto lo llamamos ‘el elefante en la sala’ — algo grande que está claramente ahí, pero todos fingen que no lo ven.”

Implementación: Escritura anónima: Pide a cada participante que piense en un “elefante” que perciben en el grupo, el campamento o la actividad. Puede ser:

  • Un conflicto o tensión no resuelta
  • Una actitud que molesta o incomoda
  • Algo que sucede repetidamente pero nadie menciona
  • Un malentendido, sentimiento de exclusión, favoritismo, falta de participación, etc.

Importante: Recuérdales que escriban sin nombrar a personas ni ofender a nadie:

  • “Siento que las voces de algunas personas no están siendo escuchadas.”
  • “Hay tensión entre dos personas, y no sabemos cómo actuar.”
  • “Hay un problema con la limpieza del que nadie habla.”

Una vez que terminen, doblan su papel y lo colocan en el recipiente.

Puesta en común: El/la facilitador(a) (o una persona de confianza) abre la caja y lee cada nota en voz alta, una por una. Después de cada lectura, permite una breve discusión en grupo con preguntas como:

  • ¿Este “elefante” les resulta familiar?
  • ¿Cómo podríamos abordar este tema juntos?
  • ¿Qué podemos hacer para que el grupo funcione mejor?

Recuerda: El objetivo no es señalar culpables, sino encontrar soluciones compartidas. Si hay muchas notas similares, puedes agrupar los temas relacionados y priorizar los más urgentes.

Luego, invita a los participantes a reflexionar de forma individual sobre lo siguiente:

  • ¿Cómo me sentí al escuchar estos “elefantes”?
  • ¿Puedo comprometerme con algo pequeño para mejorar el ambiente del grupo?

Puedes cerrar con una ronda de participación en la que cada persona comparta una idea o acción para mejorar la convivencia — solo si se sienten cómodos haciéndolo.

Materiales:

  • Papeles pequeños o post-its (al menos uno por persona)
  • Lápices o bolígrafos
  • Una caja cerrada, frasco o recipiente
  • Un espacio tranquilo para la discusión grupal

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